Diacamma cierra el hormiguero.

28 Mar

Hola hormigas.

En esta entrada escribiré a titulo personal.

Soy Rubén Quintela Cancelo, desarrollador de los proyectos Diacamma y Edudiacamma,  para compartir vehículo personal o taxi sin comisiones y compartir vehículo para padres en centros educativos.

Me dirijo de forma personal a ti y a todos los usuarios para informarte de que, Diacamma y EduDiacamma, dejarán de ser accesibles y finalizarán a lo largo del mes de abril. Como bien sabes, en Diacamma siempre se hizo un correcto uso de los datos de sus usuarios y, por supuesto, no se conservará ni cederá, ningún dato registrado en la plataforma tras su eliminación.

Este mensaje va dirigido a todos los usuarios registrados en las plataformas y a los medios que, en su día, las dieron a conocer sin pedir nada a cambio. Gracias.

El cerrar un proyecto personal es un momento más duro de lo que a priori se puede uno imaginar. El esfuerzo y las horas dedicadas al mismo parecen perdidas, pero es el mejor momento para valorar lo ocurrido, aprender de ello y, para el que quiera conocer la historia, compartir la experiencia de la forma más personal posible.

Diacamma lleva más de 5 años en la red, y ello, conlleva muchas cosas:

  • Diacamma nació como herramienta de ayuda a la reducción de la contaminación atmosférica y, aunque como todo proyecto debe de ser rentable, tener esta idea como base donde la rentabilidad suele ser primordial, era muy difícil de comprender para muchos.
  • Diacamma fue de las primeras plataformas en, no solo proporcionar una herramienta para compartir vehículo personal a modo de red social, también en fomentar el uso de taxi compartido que, ahora, tras más de 5 años, el sector parece que desea implantar. Aún cuando otras plataformas entraron con modelos muy agresivos en el país y sin miramientos hacia el sector, Diacamma tendía la mano y buscaba crear puentes.
  • Diacamma también fue de las primeras plataformas en centrarse en el uso compartido de vehículo de “puerta a puerta”, dentro de las mismas ciudades y no solo para viajes de largas distancias, algo que, otras plataformas más grandes, se enorgullecen de presentar en este año.
  • Consecuente con la ley en todo momento, Diacamma, ofrecía una estimación del coste aproximado de cada trayecto, evitando el lucro por parte de quién se prestase a ello, fomentando la verdadera economía colaborativa y no escudándose en su nombre.
  • Diacamma, a diferencia de otras plataformas, nunca proporcionó métodos para que un posible pasajero solicite un viaje sin que un conductor real ya fuese a realizarlo, evitando un servicio encubierto de transporte de pasajeros. Todo ello, aunque implicase complicar su crecimiento.
  • Sin comisiones. Diacamma nunca ha sacado un beneficio de sus usuarios. Su modelo de negocio fue siempre arriesgado. Ofrecer una plataforma, desear su aceptación y crecimiento para, una vez alcanzados los objetivos, plantear servicios complementarios a sus usuarios.
  • Edudiacamma fue de los primeros proyectos en España (si no el primero), en crearse para fomentar el uso de coche compartido entre padres que querían mejorar el acceso a los centros de formación, colaborando como comunidad. Por supuesto, y siguiendo la filosofía de la plataforma principal, sin comisiones.
  • Personalmente contacté con taxistas, con compañías de buses, con programas de aceleradoras tecnológicas, etc.; ofreciendo vías de modelo de negocio para organizar traslados a eventos, empresas o centros educativos. Siempre, queriendo ofrecer un servicio de menor coste a los usuarios y de la mejor calidad posible, pero, lamentablemente, no conseguí convencer o demostrar a posibles inversores, que la idea era viable.

En estos 5 años, el esfuerzo que requiere un proyecto, sobre todo bajo el control de una sola persona, supone; a mayores del trabajo extra al margen de tu trabajo diario, respuestas como soporte de la plataforma a los usuarios, comunicación con los medios y redes sociales, búsqueda de vías de expansión, etc.; el no poder dedicar todo el tiempo que merecen tus allegados, el asumir el cargo de todos los gastos para poder ofrecer la plataforma de forma gratuita y lidiar con exigencias, quejas o competencia constante.
He aprendido mucho con Diacamma y Edudiacamma. He respondido a entrevistas, he participado en charlas públicas frente a sectores más tradicionales y he debatido sobre la visión del futuro de la movilidad en las ciudades.
Por todo ello, y tras esta etapa, solo vuelvo a agradecer que algún día dedicases tu tiempo a utilizar las plataformas y quisieses “Cambiar de aires”.

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